Dividir para reinar

 

Nos la pasamos discutiendo: los de derecha contra los de izquierda, conservadores contra liberales, republicanos contra demócratas. Discutimos en las redes sociales, en el trabajo, en las reuniones familiares y de amigos. Y mientras nos peleamos e incluso dejamos de hablarnos con quienes queremos, hay un grupito de multimillonarios, que representa menos del uno por ciento de la población mundial, controlándonos a todos y fomentando la división.  

Por si hay alguno que todavía no se dio cuenta, hace rato que la discusión dejó de ser entre los de izquierda y los de derecha y se convirtió en “los de arriba” contra “los de abajo”. Y si bien, siempre hay alguno que otro de clase media que defiende a los multimillonarios, creyéndose uno de ellos, a menos que tengas varios millones en el banco, tu propio barco, avión privado y alguna isla por ahí, vos también estás en el grupo de abajo

El 0,0004 por ciento

 ¿Quién es este grupito, que representa menos del uno por ciento de la población mundial, que nos está manipulando todos?

En 2026, la revista Forbes incluyó a 3.428 personas alrededor del mundo en su lista anual de billonarios. Esto es 3.428 personas de entre 8.310 millones habitantes del planeta (aproximadamente el 0,00004 por ciento de la población mundial). Sólo en EE. UU hay 989 billonarios, o aproximadamente el 0,0003 por ciento de la población estadounidense. 

Hoy en día, la inequidad y la grieta entre quienes tienen más de lo que pueden gastar en toda su vida y los que no tienen nada es más grande que nunca. Y sigue creciendo. Empezando por la fortuna de Elon Musk, el hombre más rico del mundo, que es ¡mayor que el producto bruto interno de 170 países!  Tan solo el top 10 por ciento de los multimillonarios son dueños de entre el 75 y el 85 por ciento de la fortuna mundial. Y todos saben que la fortuna va de la mano del poder. Este grupito de billonarios controla los medios y el acceso a la información, las redes sociales, y cada otro aspecto de nuestras vidas. Por ejemplo, Larry Ellison dueño de Oracle (grupo que controla Tik Tok) también es dueño de CBS, CNN, Paramount, Warner Brothers, HBO Max. Y así todos. 

En pocas palabras, mientras menos del uno por ciento de la población mundial acumula más riquezas de las que van a poder gastar sus nietos, bisnietos, tataranietos, tatara-tatara nietos, hay millones de niños en el mundo que ni siquiera tienen para comer.

Esperando a que gotee

Durante décadas, escuchamos a políticos de derecha promover y defender la Teoría del Goteo (Trickle-Down Economics) que sostiene que el dinero que acumulan los billonarios eventualmente “gotea” en los bolsillos de la clase media y baja. La realidad nos enseñó que la angurria del uno por ciento no conoce límites y que sus fortunas solo “gotean” en sus propios bolsillos.  

Cuando aceptamos vivir en sociedad, tácitamente firmamos un contrato en el que aceptamos seguir ciertas normas y leyes que hacen posible la convivencia. Aceptamos no robarnos ni matarnos entre nosotros. Aceptamos pagar impuestos. Del mismo modo, el contrato social debería incluir restricciones en cuanto a la acumulación obscena de riquezas en manos de menos del uno por ciento de la población del planeta. 

Regulaciones y la función del gobierno

Liberales, conservadores e independientes están en desacuerdo en este punto. Cada cual tiene su teoría sobre lo que debería ser la función del gobierno. La derecha, en general, se opone a la intervención del gobierno en asuntos financieros, regulaciones a empresas, bancos y corporaciones, mientras que apoya la intervención de los políticos en asuntos personales de la población, permitiendo que el gobierno dicte, por ejemplo, con quien podemos o no casarnos, o cuándo debemos tener hijos, entre otros aspectos. La izquierda, en general, apoya lo opuesto. Mayor intervención del gobierno a nivel de regulaciones y protecciones laborales y financieras, y menor intervención de los políticos en asuntos personales. 

Obvio que existen muchas otras diferencias entre ambos extremos, pero si hay algo que la historia nos ha demostrado una y otra vez, independientemente de la ideología política, es que siempre es una mala idea permitir que un solo ser humano acumule más riquezas que una nación de millones de habitantes. Lo vimos en el feudalismo, en las monarquías del pasado, en dictaduras y gobiernos oligárquicos. 

¿Por qué querríamos volver atrás?

Unidos es posible

Con todo esto no estoy diciendo que la derecha y la izquierda sean lo mismo. Ni ahí. Tampoco estoy tratando de defender o atacar ninguna postura política en particular. Solo digo que mientras seguimos peleándonos entre nosotros, los multimillonarios siguen manipulando nuestras vidas y el futuro de nuestros hijos. 

Probablemente nunca lleguemos a coincidir en temas relacionados a la función del gobierno, pero hay aspectos en los que todos podemos estar de acuerdo: Todos queremos que nuestros hijos y nietos hereden un planeta donde sea posible respirar. Todos queremos tener la libertad de expresar nuestras ideas. Todos queremos tener un techo, cobertura médica, acceso a una vida mejor, independientemente de ser de izquierda o de derecha. No deberíamos buscar las diferencias que nos separan, sino concentrarnos en los valores que tenemos en común. 

Hablo de unirnos, de no caer en la polarización que sólo beneficia a menos del uno por ciento, de poner las diferencias a un lado y prestar atención a asuntos que nos están impactando a todos y que divididos nunca podremos solucionar.






Comentarios

Entradas populares